1. Revisa el historial del vehículo antes de comprar
El historial es la columna vertebral de toda compra segura. Solicita los informes oficiales de ITV, kilometraje, propietarios
anteriores, cargas o embargos y posibles accidentes registrados.
Aspectos a confirmar:
- Kilómetros reales verificados
- Intervalos de mantenimiento
- Uso previo (renting, leasing, particular)
- ITVs superadas y sus anotaciones
2. Estado mecánico real del vehículo
No basta con arrancar el coche o dar una vuelta. Muchos fallos mecánicos no se perciben sin pruebas profesionales:
fugas internas, fallos de inyección, desgaste de motor o irregularidades en sistemas auxiliares.
Revisa especialmente:
- Motor y compresión
- Inyectores y presión real
- Estado de la correa o cadena de distribución
- Consumo de aceite o refrigerante
3. Golpes previos o daños estructurales
Una reparación estética puede ocultar una deformación real en chasis o puntos estructurales.
En nuestro taller utilizamos alineación láser y medición avanzada para detectar cualquier irregularidad.
Señales de un posible golpe:
- Pintura con tonos distintos
- Huecos irregulares en puertas o capó
- Sujeciones o soldaduras fuera de fábrica
- Desgaste irregular de neumáticos
4. Revisión electrónica completa del vehículo
Muchos fallos modernos están ocultos en módulos electrónicos. Con un escaneo avanzado puedes detectar errores intermitentes,
fallos de sensores, problemas en sistemas auxiliares o manipulaciones.
Analiza:
- Módulos ABS / Airbag
- ECU y códigos permanentes
- Sistema AdBlue y emisiones
- Sensores de motor, EGR y turbo